miércoles, 27 de febrero de 2008

Manuel y la laguna


A Manuel se lo trago la laguna,
se lo tragó la luna, se lo comió sin querer.
Lo mató un dia cualquiera
y se lo llevó para el fondo por unos dias nomas.
Que para él ya no fueron nada, porque él mismo ya no era.
Manuel que siempre flotaba tardó esta vez dos dias en emerger.

Se debe haber embarrado, enredado un poco.
Algún pejerrey lo miró de abajo, a través del barro, del agua marron.
De la laguna que no deja ver nada.
Se debe haber asustado, sentido solo, ese sábado en el momento último.
No creo que haya gritado.
Se lo chupó la laguna y lo saco a flote dos días después.

Y pasó a ser una cosa que flota y una noticia breve por Internet.
Pero Manuel que se tiró del muelle volvió al mismo muelle dos días después.

Si estaba solo antes o más solo ahora, no afecta, no importa, no tiene que ver.
Manuel que vivía a orillas del agua un trago muy grande se tomo esta vez.
Un trago profundo, un sorbo pesado, un beso que mutuo se dieron, bien fuerte
la laguna Brava y su amante, Manuel.

1 comentario:

Unknown dijo...

Me emocioné, no se porqué
es Hermoso.
Mario.